Diseño web

¿Cuánto cuesta una página web? Lo que de verdad mueve el precio

No hay una tarifa única, y quien te la da por teléfono en 30 segundos no ha entendido tu proyecto. Esto es lo que hace que una web cueste 1.500 € o 9.000 €.

Es la primera pregunta de casi todas las llamadas que recibimos, y la respuesta honesta es incómoda: depende. Pero «depende» no vale como respuesta, así que vamos a explicar de qué depende exactamente, con los factores que de verdad mueven el presupuesto.

1. Cuántas páginas y cuánto contenido

No es lo mismo una web de cinco páginas para un despacho que un catálogo con 300 productos o una web de un hotel con habitaciones, servicios y galería. El contenido también cuenta: si hay que redactar los textos y buscar las fotos, eso es trabajo; si nos los pasas listos, se ahorra.

2. Si vendes o solo informas

Una tienda online multiplica el trabajo: fichas de producto, pasarela de pago, impuestos, envíos, devoluciones y, sobre todo, la sincronización con tu stock real. Una web informativa con un buen formulario de contacto es otro nivel de proyecto. Puedes verlo en nuestra página de tiendas online.

3. Cuánto tiene que hacer sola

Aquí es donde más varía el precio. Que la web recoja formularios es estándar. Que reserve mesas conectando con tu sala, que actualice precios desde tu TPV, que emita facturas o que avise por WhatsApp ya es desarrollo a medida, y se presupuesta aparte.

4. Diseño a medida o plantilla

Una plantilla comprada es más barata el primer día y más cara a los dos años: se llena de plugins para tapar lo que no hace, va lenta y acabas rehaciéndola. Un diseño a medida cuesta más al principio y envejece mucho mejor.

5. Si quieres salir en Google o solo estar

Una web sin posicionamiento es un folleto en un cajón. El trabajo de estructura, textos orientados a búsqueda y velocidad no se ve en el diseño, pero es la diferencia entre recibir clientes o no. Lo contamos en posicionamiento SEO.

Entonces, ¿por qué no publicáis tarifas?

Porque una lista de precios obliga a meter tu proyecto en una casilla que casi nunca encaja: o pagas de más por cosas que no necesitas, o te quedas corto y aparecen los extras. Preferimos ver tu caso y darte un presupuesto cerrado: lo que firmas es lo que pagas.

Lo que sí tiene precio fijo y publicado es todo lo recurrente —alojamiento, dominios, correo y bonos de horas— y lo puedes consultar en nuestra página de precios.

Un consejo antes de pedir presupuestos

Cuando compares ofertas, pregunta siempre tres cosas: de quién es el dominio, quién mantiene la web después y si el posicionamiento va incluido. Ahí se explican la mayoría de las diferencias de precio entre dos presupuestos que parecían iguales.